miércoles, 21 de noviembre de 2012

FASES SENCIBLES

Las Capacidades Físicas Básicas pueden definirse como “los presupuestos motrices de base sobre los cuales el hombre y el deportista desarrollan las propias habilidades técnicas, y que son la fuerza, la resistencia, la velocidad y la flexibilidad”. (Zatziorskij, 1974).
El desarrollo de estas capacidades o cualidades físicas influencian de modo determinantes en las habilidades técnicas, tanto que entre técnica y cualidad física existe una inevitable y estrecha interdependencia. A la hora de enseñar diversas habilidades técnicas deberemos tener en cuenta el desarrollo de cada una de estas capacidades físicas en el niño, ya que el desarrollo de éstas condicionará, inevitablemente, la ejecución del gesto. Conociendo el estado de desarrollo de cada capacidad física en el niño, los entrenadores podremos proporcionarle instrucciones adecuadas para la realización de los gestos técnicos. Sería poco coherente, en nuestra función de formadores, exigirle al niño gestos complejos y de elevada exigencia física, poco acordes con su nivel de desarrollo físico
.















FASE SENSIBLE EN FUERZA





Dentro de la capacidad física de la fuerza deberemos diferenciar entre:


1)
Se puede estimular la potencia desde los 8-12 años y siempre con  esfuerzos de baja sobrecarga y velocidades de ejecución elevada.
2)
En cuanto a la fuerza resistencia, se puede empezar a estimular, al igual que la potencia, desde los 8-12 años y también con esfuerzos de baja sobrecarga, pero con elevado número de repeticiones.
En estas edades el incremento de la fuerza se basa principalmente en mejora de la coordinación intra e intermuscular no en hipertrofia.





FASE SENSIBLE EN VELOCIDAD





En la velocidad deberemos tener en cuenta que:


1)
Gracias al desarrollo del músculo esquelético existe una fase sensible para la Velocidad de Reacción y la Frecuencia desde los 6-7 años a los 11-12 años.
2)
Para la Velocidad Gestual, Velocidad Acíclica, la capacidad de Aceleración y la Velocidad máxima existe una fase para los niños desde los 8 a los 14-15 años, y en las niñas desde los 8 a los 11-12 años.
FASE SENSIBLE EN RESISTENCIA





Para la Resistencia diferenciaremos:


1)
Ya que la Resistencia Aeróbica es una capacidad de baja intensidad, ésta se puede entrenar desde los 5 años (obteniéndose valores de VO2 max. absolutos entre 15-18 años y de VO2 max. relativos entre los 11-13 años).
2)
En cuanto a la Resistencia Anaerobia, ésta se podrá entrenar siempre después de la pubertad.
FASE SENSIBLE EN FLEXIBILIDAD





En cuanto a la flexibilidad, deberemos diferenciar la utilización de métodos pasivos (aquellos en los que no se utiliza ninguna fuerza, ni externa, ni interna al sujeto, para producir el estiramiento del músculo y el tendón) y los métodos activos (utilización de fuerzas, ya sean externas o musculares, para el estiramiento del tendón y el músculo).


1)
Se pueden utilizar métodos pasivos desde los primeros años de vida hasta la pubertad.
2)
Para utilizar métodos activos, encontramos que la fase sensible se sitúa en las niñas desde los 8 a los 11-12 años y en los niños desde los 8 a los 12-13 años.

FASES DEL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES MOTRICES BÁSICAS Y ESPECÍFICAS




En primer lugar deberemos establecer la definición de habilidad motriz básica. Estas habilidades motrices básicas se pueden considerar como habilidades motrices comunes a todos los niños durante su desarrollo (Knapp, 1979) y además, sobre éstas habilidades básicas se desarrollan aprendizajes motores más complejos (Singer, 1975). Estas habilidades básicas son, pues, el cimiento sobre el cual se desarrollarán los aprendizajes de las acciones técnicas más complejas. Evidentemente, no podremos enseñar habilidades más complejas si el niño no ha adquirido habilidades simples.
Estas habilidades motrices básicas pueden clasificarse en:




a)
Habilidades motrices de Locomoción. (Andar, correr, saltar, etc.)
b)
Habilidades motrices de No Locomotrices. (Giros, equilibraciones, balanceos, etc.)
c)
Habilidades motrices de Proyección, Manipulación y Recepción. (Lanzar, golpear, recepcionar, etc.)





Como vemos en el cuadro 5, las habilidades motrices básicas se desarrollo en el niño desde los 2 a los 6-7 años. Es en ese momento cuando los estímulos deben ir dirigidos al desarrollo de estas habilidades sin exigencias mayores. A medida que el niño va madurando va adquiriendo capacidades que le permiten desarrollar habilidades más complejas. Es importante insistir en que las correcciones de las acciones técnicas deben basarse en el conocimiento de las capacidades del niño.
A continuación vemos la progresión en la capacidad de lanzamiento a canasta, partiendo de la fase de habilidades motrices básicas en la que el niño debe recibir un gran número de estímulos diferentes (diferentes pesos, tamaños, formas y objetivos). En esta fase no deberemos centrarnos en un solo tipo de lanzamiento. Posteriormente en la fase de habilidades motrices específicas, propondremos al niño, además de todos los lanzamientos de la fase anterior, las posiciones correctas de los segmentos corporales (brazos, piernas, muñecas, etc.) para el lanzamiento a canasta, pero deberemos tener en cuenta, una vez más la capacidad de éste para ejecutarlas. Por último, en la fase de habilidades motrices especializadas, proporcionaremos al jugador las correcciones oportunas para la adquisición de automatismo y siempre adecuadas a su nivel de capacidad física. Es en este momento en el cual el jugador debe aprender a utilizar dichos automatismos en situaciones reales de juego.






 

1 comentario:

  1. Hola, ¿le importaría darme la referencia bibliográfica de la gráfica de evolución de las capacidades físicas?

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